La provincia de Buenos Aires atraviesa una sequía sin precedentes y los principales focos de agua registran una bajante histórica que encendió alarmas entre los visitantes y las autoridades. Uno de los puntos más afectados es la laguna de Chascomús.
“Está desapareciendo”, advirtieron decenas de turistas que viajaron recientemente a la localidad emplazada a 80 kilómetros de La Plata y que se encuentra severamente afectada por la ola de calor, la falta de lluvias y la prolongada sequía
“Chascomús se encuentra muy afectado por sequía y, en las últimas semanas, se notó una fuerte bajante de las aguas, lo que motivó que quedaran al descubierto amplios sectores de la ribera”, comentó el director de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ricardo Miccino.
En paralelo, la histórica bajante fomentó la presencia de cianobacterias por lo que el Gobierno bonaerense emitió alerta roja en las distintas lagunas que se emplazan en el partido de Chascomús.
Asimismo, otra de las consecuencias más visibles que trajo esta bajante en la laguna fue la mortandad de una alta cantidad de peces y la aparición de basura en las playas que se generaron por la falta de agua.